Josmachine Punto Com

Febrero 19, 2008

Las calabazas que nunca llegaron

Archivado en: Delirios, Humor — Josmachine @ 11:16 am
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Todos hemos sido jóvenes alocados, púberes cándidos y/o giliputienses de la hormona. A esa edad nos vemos invadidos por certezas como que nuestros amigos nos entienden mejor y son más listos y leales que nuestros padres, que en revistas tipo Nuevo Vale, Superpop o Ragazza, que leíamos en secreto robadas de la mesilla de nuestras hermanas, se encuentran las claves apócrifas del sexo y las mujeres, que nuestra media naranja, una persona perfecta para nosotros que aúna todo lo que deseamos (además de estar más buena que el copón) pulula por ahí esperando a ser encontrada, seguramente en la Copy, en Disco Lemmon o en el Blue Pink Pub y que si no nos encontramos nunca será por culpa de ese portero cabrón al que le voy a restregar el DNI por la cara el día que cumpla 18 (¡Niñato tu padre!).

Ay, que tiempos… El caso es que al margen de la broma, la adolescencia es una etapa muy, pero que muy difícil ¿eh? Nos gusta pasar más tiempo con nuestros granos que con nuestros padres, podemos jurar con la misma determinación ante un amigo una amistad eterna o ante nuestra madre que no volveremos a bajar más la basura. Somos impulsivos, irracionales y egoístas y nuestros enamoramientos son patológicos.

¿Qué grado de sinceridad había en esos sentimientos de amor que éramos capaces de sentir? ¿Qué nos empujaba a buscar pareja, el sexo, el ego? ¿Y las calabazas? Cómo dolían ¿eh? Dolían más que un cero en mates, más que si tu amigo se compraba las zapatillas que tú querías, mucho más que cuando tus padres te obligaban a irte con ellos de viaje justo el fin de semana que el Chimo hacía una fiesta en su campo por que no estaban su padres. La extensión de nuestra existencia era bastante limitada, el instituto, casa y los fines de semana, pero nuestros problemas eran los más grandes del mundo y las calabazas eran lo peor.

Debo reconocer que yo no me llevé muchas, no sé si porque mi cobardía me impedía dar el paso a no ser que estuviese muy, muy seguro, o porque realmente era un tipo absolutamente arrebatador. :) La cuestión es que cuando ocurría era horrible, una punzada al orgullo imposible de sentir si te afeitas más de una vez por semana. Pero las peores calabazas no eran las que te explotaban en la cara con un NO cortante, no, la peores eran las que te mantenían en vilo, aquellas que eran como fantasmas de una pregunta no contestada. “Tengo que pensármelo”. Esta frase que en la vida adulta es un eufemismo en toda regla, en la adolescencia es un resquicio de esperanza, una posibilidad que nuestra mente se niega a diluir. Un “tengo que pensármelo” es la calabaza que nunca llega, una que te clava al lado del teléfono esperando una llamada, que te mantiene despierto en la cama soñando con un futuro que nunca existirá mientras la otra parte ya ha tomado la decisión. Un “tengo que pensármelo” es un acto de humillación y cobardía.

Amigos, les invito a que nos cuenten sus historias de dolor adolescente, de desengaños, de traiciones, de risa. Porque ahora nos reímos ¿no?

11 comentarios »

  1. Jajjajjjaa. Yo también he sido spam la mayor parte de las veces. A mí me pasaba que fui una adelantada a mi tiempo. Cuando se suponía que teníamos que esperar a que ellos vinieran a nosotras, yo iba por ahí declarándome a diestro y siniestro cada vez que las hormonas lo requerían. Total que me llevé calabazas como la que más, pero mi osadía y mi arrojo lo tapaban todo y me facilitaban decenas de útiles excusas atenuantes: le asusta mi agresividad, se ha acobardado, por lo menos lo he intentado…,. Pero después de todo el resultado es el mismo: ¡¡no me comía un rosco!!

    Comentario por Ruth — Febrero 19, 2008 @ 4:12 pm

  2. Qué recuerdos. Creo que pasé mi adolescencia en la puerta de las discotecas. Es lo que tiene salir con amigas más mayores que tú. No tengo anécdotas de calabazas, es que yo siempre he sido muy pasota para estas cosas. Pero lo del spam tienes razón que es penoso. Mejor ser una borde, así te cogen manía y te dejan en paz. Quienes hacen eso es porque necesitan llevar gente detrás para sentirse bien. Puaj. Y encima abundan.

    Comentario por Tamaruca — Febrero 20, 2008 @ 2:02 am

  3. a huna de las ruvis (la de los tiravuzones) las calavazas mas chulas que le dieron, se las dio hun tipo que le gustava muchito. i heso que eya, en un detaye superromantico, le regalo “la naranja mecanica”. meses endespues, hel le regalo a eya “reserbuardogs” i fue la ruvi la que le dio calavazas. meses endespues, eya le regalo “sin perdon” i el le dio calavazas. meses endespues, cuando hel aparezio con “apocalipsenau” devajo del vrazo les dio la risa tonta ha los dos i dezidieron que ivan a destiempo. oi son los mejores hamigos del mundo i nunca jamas podran ser pareja. yeban el tempo camviado!!! pero son unas calavazas tan entranyavles!!!!

    vesis!!!!

    Comentario por Las Ruvis — Febrero 20, 2008 @ 5:41 am

  4. a!!! i que seguro que lo que te pasava hes que eras irresistivlemente arrevatador o arrevatadoramente irresistivle. i eso, a las hadolescentes, las acovarda ;)

    Comentario por Las Ruvis — Febrero 20, 2008 @ 5:41 am

  5. Ay, me acaban de recordar de unas calabazas que di (por favor, qué cruel era, tengo un pasado muy oscuro, si es que me merezco todo lo malo que me pase y más). Mi amigo del alma una noche cualquiera que me acompañaba a casa, de pronto, mutó la voz, en vez de hablarme normal y llamarme fea, raquítica y esas cosas tan adorables que me decía, va y me suelta: “Tammie… estoy enamorado de ti desde siempre y me gustaría que fuésemos algo más que amigos” Así que yo, con la delicadeza que me caracteriza y entre carcajadas le respondí: “¿Pero qué gilipollez estás diciendo? ¿Y esa voz de intenso? Anda que no eres pavo ni nada” Y al ver su gesto de sufrimiento agudo añadí. “No pongas esa cara, lo superarás, gordo” Le di una palmadita en la espalda y le dije: “Mañana a la hora de siempre. ¡Y puntual!”

    Ainss… Esto ha sido como ir a confesarme, qué remordimientos de prontooooooooo… mándame ave marías o algo, por favoooorrrrr….

    Comentario por Tamaruca — Febrero 20, 2008 @ 2:09 pm

  6. Jui jui jui!

    Pues a mi calabazas… pocas. Un par de veces. Pero claro, no creáis que era porque tenía un aire arebatador con las nenitas, no. Es que casi que para dar “ese paso” necesitaba certificado notarial y cartas de los principales jefes del estado confirmándome que, efectivamente, a esa persona yo le interesaba algo.
    Eso hizo que… bueno, que no saliera con nadie hasta avanzada edad. Yupi.

    Todo cambió tras ESE fatídico día en el que invité al cine a la chica que me gustaba. Sería algo así como la primera vez que salí con alguien. Y nada, fuimos a ver la no menos romántica (por la anécdota de la ruvi tirabuzones) película de La Lista de Sfrichlinderbergerder. Tras ella, un largo paseo hasta su casa y cuando se suponía que iba a irse a casa, dice que demos una vuelta más. Una vuelta más. Paradas entre el camino. Yo mu mal. Al final despedida de “hale hasta mañana”. Y tras eso, múltiples golpeos de cabeza contra farolas, postes, objetos punzantes, etc… Ella supongo que llegó a casa y pensó, amablemente “MENUDO IMBEEECIIIIL”. Y nada. Luego hemos sido grandes amigos y jamás pasó nada. Años después nos re-encontramos y volvimos a quedar para dar una vuelta. Ambos veníamos de recientes rupturas (vamos, caldo base) y ocurrió algo así como lo mismo, en un parque. Miradas, jaja. Nada. Jujuju! Yo creo que esa vez ya fue por cachondeo. Pero bueno, eso!

    Vaya chapa.

    Lo de “Tengo que pensármelo”, tío, es lo más cruel que he visto jamás. Madre.
    Me mola el rollete de Ruth y su ya famosa vehemencia como vehículo y excusa, a la vez. Grande!!

    Comentario por Galahan — Febrero 20, 2008 @ 6:36 pm

  7. Como más o menos me estreno en este blog, no podía dejar pasar el apunte a “La Tira de Jos”, cosa que acabo de descubrir. Sí, amigos, no tenía ni puta idea de que este blog existiera. Ten amigos para esto…

    Que digo yo que ya que se llama “La tira de Jos”, me queda sin querer como “La Tira de Le Jos”. Ahí lo dejo. Homenaje Tarantiniano y todo y chiste patético. Todo en uno!!! Justo lo que andabais buscando!!!

    Comentario por Galahan — Febrero 20, 2008 @ 6:38 pm

  8. Chico que me gustaba, chico que salía con alguna amiga mía. Ellos me decían: es que eres muy amiga… eres esto,eres lo otro… pues eso calabazas al canto!
    Yo si me gustaba uno pues se lo decía y chimpún, pero como casi siempre me salía mal.
    Qué duro jo!
    Bueno ahora me quedo con que cuando los veo por ahí, todavía puedo hablar con ellos, no como esas !!brujas!! amigas mías.ji

    Comentario por lidiaelora — Febrero 20, 2008 @ 7:38 pm

  9. Yo es que siempre he sido la borde y ninguno se ha atrevido.
    En cambio, fui de lanzada una vez. Me atreví, me dieron en los morros, y ya no he vuelto más.
    Paso mucho de ese tema.

    Un beso, Arrebatador XD

    Comentario por Miss Sinner — Febrero 21, 2008 @ 1:39 pm

  10. Ruth: Sí, ya te imagino. Oye y yo siempre he valorado tu sinceridad y tu claridad. Bueno, tú ya lo sabes ¿no?

    Tam: Bueno, bueno, seguro que te los tenías que quitar encima a todas horas. Y hay ciertas cosas que se hacen cuando se es jóven que, seguramente, no se han de tener en cuenta. Son tiempos muy locos en los que no sabemos exactamente cómo funcionan las cosas.

    Ruvis: ¡Me encanta ese cruce de momentos cinéfilos! A veces es mejor (muchas de las veces) la amistad al ¿amor? Realmente depende del momento. Yo, como anécdota que me habéis recordado una vez tuve una pretendienta que primero, sabiendo que me gustaba mucho el cine, intentó conquistarme regalándome Cara a cara de John Woo. Maaal. Y otro día me viene toda ufana con una ilusión loca porque había visto un libro enorme de ¡¡¡José Antonio Primo de Rivera!!!

    Tam: Si es que al final casi siempre sois vosotras las que nos rompéis el corazón :) Esa historia no se si la he vivido yo o le ha pasado a alguien cercano pero, al parecer, suele ser más que habitual.

    Galahan: Que gran historia y que gran clásico también. Yo creo que me perdí grandes “fiestas” con eso del respeto y lo de no propasarse. ¿Cuántas pensarían que era un soseras? Muchas, seguro. Y luego lo de “el momento beso”. Horripilante espera. Ah, y muchas gracias por el homenaje tarantiniano. He descubierto que las tiras me vienen muy bien para introducir un tema.

    Lidia: Bueno, bueno, ese también es un clásico, lo de “me gustas como amigo”, “es simpático”, “es que eres el único que me entiende”. Cuando alguien te decía eso ya podías olvidarte del intercambio de fluidos. ;) Y yo que puedo presumir de que te conozco desde la noche de los tiempos he de decir que eras muy, muy guapa. Y ahora ni te digo…

    Miss Sinner: Pues sigue jugando que a algunos nos gustan lanzadas. Mira, aprovecho para aclarar que lo de arrebatador era de broma ¿eh? :lol: Besos arrebatadores.

    Comentario por Josmachine — Febrero 21, 2008 @ 7:51 pm

  11. Lidia es monérrima!

    Ya está, ya lo he dicho.

    Comentario por Galahan — Febrero 21, 2008 @ 8:18 pm

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